El surfista mexicano fue identificado por medios especializados como el competidor suspendido provisionalmente por la World Surf League tras graves acusaciones relacionadas con un encuentro privado en Tahití. Los reportes mencionan a otros posibles involucrados, mientras su expareja, Noah Klapp, también lo denunció públicamente por presuntos abusos.
El surfista mexicano Alan Cleland Jr., campeón mundial ISA en 2023 y representante de México en los Juegos Olímpicos de París 2024, se encuentra en el centro de una controversia internacional luego de que la World Surf League (WSL) anunciara la suspensión provisional de un competidor del Championship Tour masculino.
La medida, comunicada el domingo 11 de octubre, responde a acusaciones de extrema gravedad relacionadas con un encuentro privado ocurrido en Tahití durante agosto, al margen de la etapa del Circuito Mundial disputada en Teahupo’o.
Aunque la WSL no reveló oficialmente la identidad del competidor, el periodista australiano Nick Carroll, de Surfing World, identificó a Cleland como el deportista presuntamente involucrado.
Los reportes mencionan a más personas involucradas en el caso
Según la información publicada por Surfing World, el presunto episodio involucraría a una surfista australiana adolescente y al menos tres hombres.
Por su parte, el medio polinesio Tahiti Nui Télévision (TNTV) informó que, según sus antecedentes, tres fotógrafos estarían mencionados en el caso, incluido uno que reside desde hace años en la Polinesia Francesa.
Sin embargo, la identidad de estas personas, su relación exacta con los hechos denunciados y sus eventuales responsabilidades no han sido establecidas públicamente.
Las informaciones disponibles tampoco permiten confirmar con precisión cuántas personas estarían siendo investigadas o señaladas formalmente por las autoridades.
La WSL anuncia una suspensión provisional
En su comunicado oficial, la World Surf League confirmó que su Comisión Disciplinaria decidió suspender provisionalmente a un integrante del Championship Tour masculino de 2026, impidiéndole participar en todos los eventos de la organización mientras permanezca vigente la medida.
La liga explicó que los hechos denunciados estarían relacionados con una reunión privada que no tenía vinculación oficial con la competencia, pero recordó que sus deportistas deben respetar las normas de conducta establecidas en su reglamento.
La WSL también señaló que continuará con sus procedimientos internos y que ha ofrecido colaboración a las autoridades correspondientes.
Noah Klapp denuncia públicamente presuntos abusos de Cleland
La controversia sumó un nuevo antecedente el lunes 12 de octubre, cuando la surfista alemana Noah Klapp, expareja de Alan Cleland, publicó una declaración en Instagram acusándolo de abuso físico, sexual y psicológico durante la relación que mantuvieron.
Klapp relató que comenzó su relación con Cleland cuando tenía 17 años y aseguró haber sufrido reiterados episodios de violencia.
Según explicó, decidió compartir públicamente su experiencia después de conocer las nuevas acusaciones relacionadas con Tahití.
Su testimonio recibió mensajes de apoyo de figuras del surf internacional, entre ellas Kelly Slater, Tyler Wright y Gabriel Medina.
La denuncia de Klapp corresponde a hechos distintos de los reportados en Tahití y debe considerarse de manera independiente.
¿Cuál es la situación actual del caso?
Hasta el 13 de octubre, la WSL no había revelado oficialmente la identidad del competidor suspendido ni comunicado una resolución definitiva de su procedimiento disciplinario.
En el ámbito judicial, Radio 1 Tahiti informó que la Fiscalía de Papeete señaló el lunes 12 de octubre que no se había abierto una investigación local sobre los hechos denunciados. No obstante, medios australianos han informado que la policía de Nueva Gales del Sur fue puesta en conocimiento de las acusaciones.
Tampoco se habían confirmado públicamente cargos penales contra Cleland, quien no había emitido una respuesta pública a las denuncias al momento de esta publicación.
La suspensión de la WSL es una medida provisional y no constituye una declaración judicial de culpabilidad.
El caso continúa generando repercusiones en el surf internacional y abre interrogantes sobre los mecanismos de prevención, denuncia y respuesta frente a posibles situaciones de violencia dentro de la comunidad deportiva.
